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Carta Abierta a la Sra. Inés Pertiné de De la Rúa

Inés,

He oído decir que se ha referido a su país como "un país de mediocres", lo que ha molestado a mucha gente. Creo que no la entendieron. Sin embargo, quiero que sepa que yo estoy plenamente de acuerdo con usted, que evidentemente ha señalado a los mediocres como responsables de la terrible situación en la que nos encontramos.

Mis padres me enseñaron a distinguirlos y a distinguirme de ellos. He vivido las más profundas decepciones descubriendo mediocres seductores. He comprobado la más profunda soberbia proveniente de mediocres autoritarios. He visto mediocres firmando resoluciones, decretos y leyes. He visto crecer una casta de mediocres vendedores de bienes ajenos. He presenciado cómo esa casta hipotecaba la patria.

He pasado gran parte de mi vida viendo "triunfar" mediocres. A tal punto, Inés, que ya estoy acostumbrada a mirar de lejos a los "triunfadores". Tiene razón, Inés, SU PAIS ESTÁ COMPUESTO POR MEDIOCRES. Ese país desde el cual miró el espectáculo durante poco más de dos años; ese país de jardineros, cocineros, edecanes, asistentes, sindicalistas, secretarios, subsecretarios, secretarios de estado, ministros, viceministros, consejeros, asesores, actrices, modelos, actores, cantantes, periodistas, hijos de, amigos de los hijos de... ese país suyo, Inés, es absolutamente mediocre. Y VIRTUAL. Un país que nos vendieron desde los discursos, las revistas y las pantallas, como ejemplo de éxito con eficacia y eficiencia. A veces con estado de sitio, otras con pizza y champagne, luego con Sushi y video clips en paisajes nacionales. Finalmente, otra vez con estado de sitio.

Un país mediocre transmitido a lo largo de demasiados años, siempre con el mismo reparto, los mismos guiones, los mismos efectos especiales! Era muy poco arte para tanto público. Inés, usted fue primera dama por poco más de dos años. Ha estado muy cerca de todo; ha escuchado seguramente casi todo; habrá dicho algo más de lo que acaba de decir, imagino. Aunque públicamente, usted no ha hablado mucho. Será porque no lo hace hasta estar segura, como ahora? Tiene razón, Inés, SU país es un país de mediocres. Y MENTIROSOS, agrego yo.

Mintieron en las cartas y documentos prometedores; en las sonrisas, en las respuestas, con los aplausos; mintieron todo el tiempo y siguen mintiendo: mientras le juran lealtad a usted, negocian la permanencia con los recién llegados. Otros, quieren "recuperar" el perfil bajo...buscarán olvido y perdón? Creyeron que ser "hombres del presidente" era jugar en primera y que jugar en primera era patear los tobillos de su propio equipo, salir a la cancha con la patota y simular goles sólo para la foto... y creyeron que nadie se daba cuenta de la ficción, Inés ! Mire si serán mediocres ! que por temor al fracaso no se animaron a triunfar.

Perdieron la oportunidad de aplicar justicia y resultaron repudiados. Mire si serán mediocres, Inés, que se dejaron ganar por la sordera. Si supiera cómo la comprendo! La imagino apreciando la elegancia de la esgrima, la discreta caballerosidad, los buenos modales silenciosos. Y tuvo que ver cómo los echaron a cacerolazos! Qué bochorno! Supongo que no podrá borrar jamás esas vergonzantes imágenes de su memoria...cuánta mediocridad, no saber escuchar! La gente de mundo como usted y los suyos comprende tantos códigos, habla tantos idiomas y resulta que no comprenden el mensaje de sus conciudadanos!

Tuvo que venir el pueblo ignorante, el que no sabe de las conversaciones privadas que la clase alta mantiene en voz baja con sus pares dirigentes, para despertarles, al ritmo de las cacerolas, un incipiente sentido auditivo!. Tuvo que manifestarse la más ancestral sabiduría de los pueblos para que usted misma lo viera. Inés, tiene razón: SU país es un país de mediocres. Por eso, le escribo desde MI país, donde pareciera que comenzó la resurrección de todos los muertos que los mediocres mataron. Aquí sabíamos de los mediocres hace muchísimo tiempo, Inés. Si nos hubiera escuchado...pero tampoco usted lo hizo.

Quedan muchos aún; pero nosotros también "vamos por más". En mi país sabemos que hay infiltrados del suyo. En realidad, se suponían nuestros, se fueron con ustedes y ahora están tratando de regresar. En MI país no queremos más mediocres. Ni ladrones, ni estafadores, ni oradores elípticos, ni prometedores en falso, ni mentirosos, ni disimuladores, ni soberbios, ni arrogantes, ni -menos aún- esos inseguros que encuentran en "el poder" el respaldo necesario para cambiar complejos por autoritarismo. No queremos más mediocres, ni afuera, ni adentro. No queremos más mentiras; queremos la verdad sin editar! Como la última transmisión desde el Congreso, en vivo y en directo. Así, tal vez puedan recordar que "no se puede mentir a todo el mundo todo el tiempo".

Me he permitido llamarla Inés y le debo una explicación: no la he llamado señora, porque SEÑORA es mi Madre, a la que SU MARIDO le ha congelado la vida mediante intrincados mecanismos financieros que protegen a los socios de los mediocres. Comprenderá que no es de su clase, Inés: siempre supo de los mediocres. Y si hubiera cobrado su jubilación, le mandaría un regalo de Reyes: un espejo. Como los que usamos nosotros, Inés, unos espejitos puros, netos, unos espejitos que muestran la realidad tal cual es. Le haría bien, creo yo...ya sabe, "nunca es triste la verdad..."

Que el futuro sea pleno de revelaciones. Que se haga justicia y usted sea recordada como la primera en reconocer públicamente el comienzo de la extinción de ese país suyo de mediocres. Que logre transmitírselo a sus hijos, quienes aún son jóvenes y han demostrado mucha vocación por el ejercicio del poder...ya sabe, la vida tiene tantas vueltas! y quizás ellos puedan un día venir a recomponer el deshonrado nombre del padre. Prepárelos. Tienen mucho por recomponer.

Usted será siempre la Ultima Primera Dama, esposa de Sordo Primero de la Era del Fin de los Mediocres. Que los Reyes Magos le traigan todo lo que se merecen usted, su familia y sus amigos.

Marta Pareta, Ciudadana argentina nativa (y por opción, porque aquí estoy, escribiendo esta carta)
D.N.I. 10.312.946

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