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EL REY DEL PUEBLO

Había una vez, un pueblo feudal, dominado por un Rey, que encerrado en su castillo, dominaba a su servil y manso pueblo. Mando a sus soldados a recaudar, porque se había quedado sin recursos para terminar su nuevo palacio.

Los soldados llegaron hasta el pueblo, leyeron el bando y exigieron a la gente a contribuir. Cada uno salió para sus casas y trajo su parte. Recolectaron todo y raudamente se encaminaron al castillo. Depositaron todo ante el Rey que sorprendido por lo poco que habían traído, pregunto al jefe, si la gente protesto, el jefe respondió que no, en absoluto.

Entonces los envió nuevamente, pero esta vez, había costado un poco, le comento el jefe al Rey. Haciendo caso omiso, los envío otra vez y al regresar, le comento que se habían resistido, pero a pesar de haber herido a varios soldados, pudieron arrebatarles algo. Montado en furia, le ordeno que fueran nuevamente y como sea les traigan todo y si es preciso apliquen todo el rigor para conseguirlo.

Pasado un tiempo prudencial y al ver que no regresaban, el Rey muy ansioso mando una patrulla a averiguar que pasaba, cuando llegaron al lugar encontraron a todos los soldados, colgados de los árboles, boca abajo, casi moribundos, no encontraron a nadie del pueblo, todo estaba desolado, abandonado. Ante tal situación, no quiso arriesgarse ni siquiera a socorrerlos y regreso a informarle al Rey, quien no pudo creerlo, a tal punto que decidió verlo con sus propios ojos. Con una fuerte custodia, se dirigió al lugar, una vez allí, ordeno descolgar a sus maltrechos compañeros, pero al acercarse, cayeron en un profundo pozo, quedando el Rey con un custodio, a merced del pueblo, que asomo, en silencio, desde lo alto de los árboles. El Rey, entro en pánico, pero intento controlarse y pidió a su custodio que les explique. Sorprendido, balbuceo algunas incoherencias, ya que no tenia la mas mínima idea de nada, solo sabia de asuntos militares,

El Rey ensayo unas palabras, que para nada fueron convincentes. Se hizo un inquietante silencio, se oían solo los ruidos del bosque, pájaros, el crujir de los árboles, diversos sonidos, entonces se oyó una voz que exigió que mande a su custodio a traer todas las pertenencias que le habían sido sustraídas, quedando el Rey como garantía, de intentar huir serian ejecutados. El Rey asintió con un gesto a su custodio y este le pego un fuerte rebencazo al caballo del Rey, aprontando el suyo, cuando dos certeras flechas, se clavaron en los cuellos de los dos caballos, cayendo heridos. De pronto los cercaron un grupo de gente, llevándolos hasta una cueva. Mientras otros atendían a los caballos heridos. Una vez amarrados, el Rey pregunto, como pudieron llegar a esto, siendo que siempre, de generaciones, habían sido un pueblo tan bueno y pacifico.

Entonces le explicaron, que si quiere conocer a un hombre malo, pero malo de verdad, que haga enojar a un hombre bueno y le advirtieron que eso, eso,.. es lo que son ellos ahora.
Jose Piterman

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